En ocasiones, existen diversos patrones de conductas en perros y gatos que resultan incompatibles con las personas, conductas que no resultan agradables para su amo. El comportamiento del animal está asociado a diversos factores como la educación que ha recibido o sencillamente su herencia genética, y las cuales pueden ser corregidas o modificadas si son manejadas adecuadamente.

La falta de socialización y de condiciones de espacio adecuadas, son algunas de las causas que pueden repercutir en agresividad, miedo, ladridos, estrés y ansiedad en las mascotas y que para las personas pueden resultar intolerantes y desean corregir.

Dueños de mascota responsable Dueños de mascota responsable

Posiblemente un perro o gato que haya sufrido de abuso por un prolongado tiempo, quede afectado psicológicamente, demostrando miedo ante otros; existen conductas compulsivas que derivan de traumas vividos, por lo que probablemente solo sea necesario tratamientos para aligerar las consecuencias.

Si lo anterior no es el caso, acá les traemos algunos consejos para modificar la conducta de sus mascotas.

Recompensas

Muéstrale a tu mascota, con su golosina favorita, qué es correcto y qué no. En caso de que el problema sea morder zapatos o cualquier otro objeto, quítaselo y reemplázalo por su juguete; al hacer lo correcto lo premias con su golosina.

Sonidos de carga

Debes condicionar a tu perro a la respuesta de un sonido, por ejemplo un silbido, un chasquido de dedos y generar así una respuesta, la cual será premiada con un tipo de recompensa, palmadita o caricia afectiva.

Enfrentar miedos

Exponer al animal a la fobia que padece de manera gradual y manejable, hasta que deje de responder con miedo.

Castigo inteligente

Si el problema es que el gato se sube al sofá y lo araña, podemos utilizar una pistola de agua de juguete para escarmenarlo; al gato le desagradarán los disparos de agua y se bajará. Al hacerlo de manera repetida, asociará el mueble con la pistola de agua y dejará de hacerlo. 

En caso de que nada de esto funcione o que no te sientas seguro de probarlo, lo mejor es buscar la ayuda de un profesional (como un entrenador canino)